Homenaje al folclorista quebradeño

CARLOS REYNALDO GUANUCO



Hijo de Simón Guanuco y de Eusebia Cruz, nació el 5 de enero de 1961, en la localidad de Negra Muerta, departamento Humahuaca, provincia de Jujuy. De su matrimonio con Cristina Magdalena González, nacieron sus hijos Carlos Javier (30), Mirna (28), Valeria Cristina (20) y Carla (10). En 2008 cumplió 25 años de trabajo ininterrumpido como docente de música e instrumentos autóctonos en los Talleres Libres de Artes y Artesanías de la Quebrada.

El ocaso de la vida lo encontró el 30 de agosto de 2008, en un accidente ocurrido sobre la ruta 9, cerca del acceso a La Banda y Juella (localidades cercanas a Tilcara), cuando iba en su motocicleta rumbo a Humahuaca. Carlos Guanuco, «Guanuqueando» o «Barbita» para los más cercanos, fue un prominente defensor y promotor de la música folclórica andina quebradeña; un vientista maestro de zampoñas y quenas, dispuesto en todo momento a compartir sus conocimientos, principalmente, con las nuevas generaciones.

Recuerda Cristina, su esposa que lo alentó permanentemente Homenaje al folclorista quebradeño CARLOS REYNALDO GUANUCO a innovar en el repertorio de la música regional, que él empezó el camino del profesionalismo siendo adolescente; cuando, junto a otros jóvenes humahuaqueños entusiastas, conformaron el conjunto «Los Hijos de Humahuaca». Evidentemente, el contacto permanente con la gente del campo, de la zona rural de donde provenían sus padres, determinaron en Carlos una sensibilidad profunda consustanciada con las «raíces».

Esta motivación le permitió indagar, investigar, grabar y transmitir los sones de la tierra misma; así, pudo concretar el proyecto de creación de Estudios de Grabación Guanuqueando Producciones, donde produjo los casetes y discos compactos: «Sueños Cumplidos» – Música de Sikuris; «Ttica Huayco» – Tonadas de Coplas; «Pachamama», con el Grupo Koquena; y Música Folclórica del Grupo Huayras.

Por todos lados Carlos sabía trajinar sus instrumentos a cuestas, es decir que «la música andaba con él». En estos últimos años estuvo preocupado por Mónico Mamaní, Alberto «Acha» Humana, Carlos Guanuco, Enrique «Cata» Márquez y Casildo Mamaní (Hno. de Mónico) [Década de 1980] consolidar el Centro de Folkloristas Humahuaqueños, institución que llegó a presidir. Uno de sus sueños era ver edificado un Museo y la Casa del Folklorista.

Seguramente habrá quienes logren llevar adelante este sueño, para concretar sus aspiraciones y para que la música de Guanuqueando tenga en Humahuaca un lugar físico permanente, donde siga soplando zampoñas y quenas, el «ventero de labios quebrados».