Entrevista a Don Sebastián Laureano
NOSTALGIAS CON AIRES AGUILAREÑOS
Trabajo presentado por Sofía Irene Valdivieso, Matilde Caucota, Andrea Candelaria Sosa

Estamos en la casa de don Sebastián Laureano Velásquez y de doña Benedicta Flores. Hace mucho tiempo que están viviendo por estos lugares y ya son viejitos. Don Laureano tiene 71 años, es jubilado y hace mucho tiempo que no ha vuelto por sus pagos. Doña Benedicta es de Iruya, y don Sebastián Laureano es de Bolivia. Don Laureano estuvo trabajando muchos años en El Aguilar, también trabajó en Mina Pirquitas hasta que logró jubilarse, y ahora están viviendo con sus nostalgias y sus recuerdos del pasado.
¿En qué año ha empezado a trabajar en Mina El Aguilar?
- En el 45.
¿Y qué es lo que hacía ahí?
- Yo hei entrao la primera vez como peón, estaba así limpiando caminos, en la escuela sabía hacer limpieza, después de áhi trabajaba así como peón, de áhi iba al taller de carpintería, ahí trabajao en la carpintería nomás. Después, trabajaba en la carpintería, bajaba hacia abajo, al nivel…¿cómo le llamaban?...de «canedo» bajábamos… a nivel ocho… Y sabiamos ir al… entonces no había muchas casas, nada todavía ahí. Había unas cuantas casitas. Iba a cambiar los vidrios que se rompían. En ese tiempo nevaba mucho.
¿Y había muy poca gente también?
- Claro poca gente había… No había muchos trabajadores todavía, más abajo había trabajadores. Trabajábamos tres mil nomás allá arriba, en la punta del cerro… Mmm más abajo se llamaba nivel uno, y de ahí nosotros sabíamos estar en «canedo», de ahí había unas cuantas casitas nomás. Había la corrida de la policía, ahí nomás era la herrería. Después, la escuela era más abajo en la curva esa. Y después todo eso era «ronque» nomás. No, no había casas nada como ahora hay ¿ve?, todo era «ronque» nomás. Y después la carpintería estaba en comu es, en canedo nomás, ahí era el socavón que estaba trabajando en la mina. Estaba la herrería, la policía y de ahí nomás abajito había otra corrida, eran casas de piedra nomás eran, no eran como actualmente son hechas las casas. Y de ahí bajábamos al nivel ocho, y ahí era la usina. Ahí sabíamos ir a reparar los trabajos, hacer, y en el nivel ocho no habían esas máquinas que ahora hay a mano, habían unas máquinas que trabajaban con toros, un cable que ponían así, con ése trabajaba. Con el lazo en la tabla así iba a la máquina, al chancho, llevando mineral.
¿Y eran buenos tiempos?
- Claro, claro más o menos yo te hablo de la, el cuarenta y cinco, cuarenta y seis, cuarenta siete, cuarenta y ocho.
¿Y cobraban bien, también?
- Y cobrábamos quincenalmente. ¿Cuánto sabíamos cobrar?, 70 pesos.
¿Y era mucha plata?
- Mucha plata, entonces en esa época, era plata. Vos con cinco centavos te comprabas cualquier cosa, peleabas. La ropa igual, habían almacencitos chico nomás allá en el río, en Canedo, de ahí nomás íbamos a comprar todo, entonces más o menos en esa época. No iban tantas mujeres.
¿Por qué no iban?
- Más varones. No admitían. Varones no más.
¿Y escuelas?
- Y escuelas ya había ya. La escuela ya había. De ahí bueno, en el cuarenta y cinco por ahí no te dejaban más o menos era el dueño, el único era el dueño de la empresa. El dueño, él, éste te daba comida, todo. Colectivo había, perrera le decíamos, hecho de un camión nomás adaptado, colectivo de allá de Tres Cruces. Y en el Molino vivían los «capos». Y en la veta había un Ingeniero, y nada más. Ahora donde era la escuela, todo esa parte era ronque. Criadero de vizcachas. No me acuerdo en qué año hemos empezado a trabajar ya, a sacar toda esas piedras, todo ese ronque, y han hecho viviendas para los ingenieros, y ahí vivían los ingenieros, ese sector, esa bajada.
¿Era eso lo que se llamaba staff?
- Eh, claro, el staff. Todo eso que se llamaba staff era... En medio del ronque había un solo ingeniero que vivía. Una casita nomás era. Ahí trabajaba la viejita esa que anda por acá, atada su cabecita, ésa era la sirvienta del ingeniero.
¿Y qué hacías por ejemplo los fines de semana ¿ trabajaban los domingos?
- Los domingos no trabajábamos. El domingo se íbamos a la cancha al fútbol. Claro con los compañeros, jugábamos al fútbol. El día domingo pasábamos así. De ahí, entonces en el año 1947, 48 y’ ha llegao más gente. Y ahí han entrao mujeres, ya que ellos llevaban sus familias. Y desde ese entonces ya empezaba a agrandarse la empresa. Todo era como te digo, era nevada, nevada y nevada día y noche nevada. Bajábamos abajo al nivel ocho, subías, todo era nevada y un viento blanco. De ahí agarraba, sabíamos bajar ahí, entonces había un solo camino. Yo bajaba hasta Tres Cruces, iba al Molino, del Molino pasaba a Tres Cruces y movilidad tampoco había, había una sola camioneta, que llevaba herramientas para los mineros, iban dejando tres mil, una sola camioneta. Cuando nevaba los obreros iban tirando la nevada pa’ que suba la camioneta hasta el tres mil, hasta arriba, punta del cerro. En el nivel uno vivían unas cuantas gentes, unos cuantitos nomás vivían. En el nivel seis había más gente.
¿Eran niveles o eran corridas?
- Nivel se llamaban, nivel seis se llamaban. Había una sola corrida, cómo te digo. Esa de la policía, después más abajito había otra corrida, como esa casita de piedra nomás era. Entonces no había club. Club no había, así como las casas, unas piezas nomás. La enfermería, era de la cancha de cordillera a este ladito, en la bajadita esa. La oficina era arribita, en el hotel ahí, por ahí pasaban todos, los trabajadores pasaban en camioneta que iban pa’ arriba. Y más o menos te digo, el 47 al 48, el 49 más o menos ya habíu más gente, ya habíu corridas, ya han empezado a trabajar, a hacer casas. Casas había de la policía para abajo había ya. Habían hecho una corrida, después de ahí al frente habían unas casas, también había gentes, de familias hasta este otro lado también pa’l lao del sol, en la entrada del sol todo eso ya habían casas.
¿Y sus niños ya iban a la escuela?
- Bueno, ya admitían ya. Y ya cada uno se cocinaba, pero más antes, había la empresa puesto un solo comedor así como hotel.
¿Y eso tenían que pagar ustedes?
- Claro. No se pagaba mucho, pero se pagaba. De ahí...
¿Cómo es que la empresa aprueba que pueden venir las mujeres de los obreros?
- Eh, ya casi como más o menos cuando Perón subió. Cuando Perón ya subió al poder entonces han admitío ya 86 mujeres, pero más antes, no admitieron. Eran como solteros todos. Sí hacían una fiesta o algo lo hacía la empresa y ahí tenían que ir a bailar. Entre varones nomás.
¿Alguien se disfrazaba de mujer?(risas)
- Todo así, entre varones nomás. Por eso la comida también nos daba una sola comida. Ni en el comedor, nada, no había. Pero se divertían entre ustedes
- Claro, que podías hacer, no admitían llevar bebida.
¿Qué pasaba si encontraban alguna?
- Nos sacaba del trabajo y nos tiraban en Tres Cruces. Jodido era, no podían tener bebida nadie. ¿Quién va a llevar, tanto varones?, así que vos tampoco podías salir en toda la semana a Tres Cruces, nada. Al mes una vez a veces, dos veces casi. Pero se conseguía su contrabando, se conseguía. Bajo poncho, de Abralaite traían la gente, se ocultaban en medio del ronque. Ahí sabían estar ocultos ellos. Así que tomaban poco a poco.
¿A quién pertenecía la empresa?
- Era un gringo americano. No me acuerdo como estaba, ¿cómo intendente…?, ¿cómo estaba él…?, el Jon, ¿qué Jon era éste...?. Y un día después le han sacado, le han votao al hijo e’ perra... En esa época vos trabajabas, tenías que trabajar casi como decir un capataz para cada obrero. Te hablo más o menos cuando estaban los radicales. Después ellos han dicho que han hecho ésto, pero no, ellos nomás nos tenían así.
¿Y trabajaban cuántas horas al día?
- Ocho horas.
¿Y las vacaciones?
- Las vacaciones nos daban 10 días. De los veinte años para arriba ya te daban… Ahí ya nos daban 15 días.
¿Si alguien llegaba a fallecer?
- Después que ha entrado Perón ya había seguro de vida, había ya todo comués ya, beneficio. Entonces más gente había. Más bolivianos que criollos. Más se recibía esa gente, porque era gente trabajadora, eran trabajadores, no tenían miedo se metían nomás en todo. Trabajaban en, en… después que ha salío Perón ya empezao ya a bajar. Y ya la gente extranjera empezó a retirarse, ya recibían también ya un 50% más o menos, el 100% era criolla, recibían trabajo.
¿Vos te acordás de ese tiempo en que se hizo una huelga?
- Bueno, la primera vez que se ha hecho la huelga, ¿en qué año se había hecho, che?, no me puedo acordar che, pero se bajaba de la Veta, se bajaba al Molino… Era porque no querían dar aumento, y otra cosa, que te hacían trabajar mucho. Pedíamos aumento, no nos querían dar los administradores. Entonces ya… ya han venido ya gente extranjera, ya han venido chinos, han venido americanos, venían de todo venían. Entonces eso oponían. Al aumento. Querían hacer trabajar más y no aumentar…
¿Y quién es el que encabezó la huelga?
- Ahí encabezado ¿a ver?... había un tal Tolaba, había un tal, este… no me acuerdo.
Y ¿don Avelino Bazán?
- También está después en una segunda huelga. En una segunda huelga estaba él. En la primera, ¿cómo era?, un tal Tolaba era, otro, este...
Entonces como que al principio la empresa cumplía y después empezaron a ajustarlos un poco.
- Claro, después, primero ya nos tenían así ya, en el segundo no tenías nada. No me acuerdo quién era, ¿quién era el dueño?, ¿Mister Jon?, él era el gerente. No me puedo acordar esa parte. En la primera huelga lo han sacao al Mister Jon. El era administrador, después este..., esa parte nomás no me acuerdo como se llamaba tal, era un ingeniero un americano que ha muerto en la mina, era Tojo o Toconás. Ahí al Mister Jon le han sacao primero, después de eso la han sacao a un chino, creo, de un accidente. ¡No me puedo acordar...!, después que ha entrao Perón ya, todo era pasivo, todos tenían derecho a entrar y salir porque antes con él todavía te controlaban. Si vos a Mina Aguilar pensás, vos tenés que haber, entrar pidiendo solicitud, qué familia está trabajando, quién es, porqué querés entrar, a qué querés ir.
¿Y por qué te has retirado de la mina?
- Yo me hi retirado porque estaba cansado, otra que ya había mucha gente y había rivalidad así entre compañeros, hemo trabajao más, hemo trabajao menos, ya no se podía. Después de eso, estamos trabajando y me retiré por la, digamos la empresa, yo estaba trabajando afuera y entro a la carpintería y un amigo me dice, che vení, tomá un vaso de Coca Cola. Yo me h’via acercao a tomar una Coca Cola y justo el ingeniero ha entrao, me ha mirao con el vaso y ha dicho que yo estaba tomando bebida. - ¿Usted ve, ingeniero?, pruebe a ver si es bebida, es gaseosa.
- Y no, no, él me ha dicho y me hace ir a la oficina, ir a la oficina, y me ha querido suspender diez días con preaviso, y yo no he querido firmar. He estao como un mes o más, sin trabajar, no quería firmar y él quería. Entonces ahí estaban como testigos el Chuña, el Suárez vive en Maimará, varios eran los trabajadores que estaban trabajando. Estábamos tomando gaseosas le decían al encargado, estábamos tomando gaseosas, ahí está la gaseosa. Pero, no, no, y no, cerrados pues, chileno era el ingeniero y se ha puesto que no y que no. Y bueno, tampoco he querido firmar y ha venido Bazán del Molino.
¿Avelino Bazán?
- Si, él me ha dicho, vos no firmes, si ellos quieren botarte que te boten, pero el firmar diez días con preaviso, ese preaviso quiere decir que vos, estás, te mandás alguna macanita, por ejemplo te daba una orden de trabajo y vos no lo cumplís, ya te botan sin derecho a nada y ya perdés tus 22 o 23 años que trabajás. Ya perdés todo, entonces ellos buscaban eso antes, eso buscaban. Entonces mandé mi renuncia, mandé retirarme y listo.
¿Y a tus otros compañeros lo mismo les ha pasado?
- Bueno, ellos han quedado, es que tampoco quería decirles quienes eran.
¿Vos no querías delatar?
- Delatar, decir estos son, estos son, bueno, ellos me han invitao.
¿Y has preferido perder?
- He preferido aguantarme solo. Otros me decían, no, dejá, voy a quedar mal para que, no, me las arreglo.
Tantos recuerdos, tantas nostalgias, tantas experiencias vividas de don Laureano. Veo en sus ojos lágrimas, lágrimas de un pasado que ya no volverá a ser lo mismo pero que queda en la esperanza de los que todavía somos jóvenes para construir una historia llena de paz, justicia y amor. Esta es una entrevista no solo hecha a un hombre sino a una duda, a una historia, a una nostalgia.
